9 Min. de lectura
Uno de los factores que hace posible la replicación de modelos de negocio mediante un sistema de franquicias es la transmisión del know-how. La formación que aporta el franquiciador al franquiciado dista mucho de ser simplemente un manual teórico, sino que se trata de transmitir las metodologías y herramientas que utiliza la marca para generar negocio y que pueden ser aprendidos por el franquiciado.
Esa capacitación, que suele dividirse entre la formación inicial y el soporte continúo aportado por el franquiciador, es un paso ineludible para reproducir los sistemas y conocimiento de la marca sobre el mercado, ya que de otro modo no se estaría aplicando un modelo de franquicia.
Generalmente, se imparten conocimientos teóricos y prácticos para la gestión operativa del negocio, lo que incluye tanto la gestión de Recursos Humanos como técnicas de venta, uso de herramientas tecnológicas desarrolladas por el propio franquiciador o incluso la atención al cliente.
La capacitación que se brinda al principio de la relación entre franquiciador y franquiciado constituye la base para que el emprendedor internalice los valores, metodologías, herramientas, conocimientos y forma de trabajar de la central franquiciadora.
Se trata, además, de una obligación legal, establecida en el Real Decreto 201/2010, en cuyo artículo 2b, se indica lo siguiente: “La comunicación por el franquiciador al franquiciado de unos conocimientos técnicos o un saber hacer, que deberá ser propio, sustancial y singular”.
No se trata, por tanto, de una formación orientada a brindar conocimientos generales a personas que puedan o no tener experiencia en el sector, sino a ser capaces de utilizar los sistemas y herramientas que hacen posible replicar el modelo de negocio.
Mario Borjas, Director de Expansión de Academia 10, explica esta diferencia: “Por mucho que haya gente que venga del sector o haya tenido una academia anteriormente la formación inicial se da para que se pueda reproducir el modelo lo máximo posible”.
En este sentido, el know how de la franquicia es parte esencial de la formación de los franquiciados, por lo que debe ser un conocimiento empresarial ya consolidado a lo largo de su trayectoria como empresa.
La central ya ha probado ciertas cosas a lo largo de mucho tiempo y ha visto qué es lo que funciona y qué es lo que no. Lo ideal es aplicar el método, el modelo, desde el punto de vista en que opera la central.
Eso no quita, sin embargo, que los franquiciadores tengan una actitud y enfoque abierto a la innovación y las propuestas de crecimiento.
También es verdad que estamos abiertos a que cualquier franquiciado o cualquier empleado pueda proponer nuevas mejoras y cambios, señala Mario Borjas.
DATOS RELEVANTES
El 70% de los franquiciados considera que la formación inicial fue decisiva para su éxito durante el primer año.
La duración de la capacitación inicial de un nuevo franquiciado suele ser intensa, y suele ser de varios días o semanas. Su función es clave para transmitir el conocimiento estructural sobre las bases del negocio, estrategias, herramientas de trabajo y sistemas que se van a utilizar.
“La duración de la formación va en función del franquiciado. Normalmente le damos un período de entre 20 y 25 días para la formación online y los exámenes, y luego de ésta, son 5 días a jornada completa en la sede en Castellón” (Adrián Martínez, director de expansión de Best House).
No obstante, el apoyo de la central franquiciadora va siempre más allá. Una de las características vitales de los franquiciadores que apuestan por una alta implicación con el éxito del franquiciado es el soporte continuo, al que también está obligado el franquiciador, según el artículo 2c del Real Decreto 201/2010, donde se establece: “La prestación continúa por el franquiciador al franquiciado de una asistencia comercial, técnica o ambas durante la vigencia del acuerdo; todo ello sin perjuicio de las facultades de supervisión que puedan establecerse contractualmente”.
Mario Borjas, lo explica así: “Nuestra formación inicial la hacemos entre 10 y 15 días. Sin embargo, desde que firmamos el contrato y tenemos el local hasta la apertura real tenemos reuniones todas las semanas. Es una formación inicial continuada. Estamos en contacto directo todos los días”.
En la misma línea, el director de expansión de Best House señala: “Ofrecemos un soporte, de lunes a viernes, 8 h al día, en todas las áreas operativas del negocio. Se canaliza a través de la persona adjunta a Dirección, y se canalizan las consultas a los diferentes departamentos. Para el franquiciado lo importante es saber que detrás hay un equipo de personas que van a estar trabajando para él en todo momento”.
DATOS RELEVANTES
En franquicias de restauración, el know-how incluye recetas, procesos, tiempos, proveedores y estándares de calidad, y puede tardar hasta 6 meses en dominarse completamente.
La formación inicial que reciben los franquiciados no está basada en la improvisación, ya que un modelo de franquicias se debe sustentar en el desarrollo de los manuales operativos, que representan el núcleo principal de la capacitación de los nuevos franquiciados.
Tal como se explica en el Informe “La franquicia como modelo de transformación empresarial”, elaborado por Tormo Franquicias, “los manuales operativos constituyen una herramienta clave en este proceso, ya que recogen de forma estructurada cómo funciona el negocio, cómo se ejecutan los procesos y qué estándares deben cumplirse”.
Pero aparte de la formación teórica, un elemento crucial es la experiencia práctica, donde el papel del franquiciador es clave para reproducir las estrategias de éxito del franquiciador y lograr el nivel de ventas que hace al negocio rentable.
Adrián Martínez, Best House, describe la formación de su modelo de franquicia. “Está organizada en dos fases, una de formación teórica, que se da de forma online a través de una plataforma Moodle de desarrollo propio nuestro, y una vez superada esta formación teórica, tienen que asistir a nuestra sede para una formación práctica”.
Es importante contemplar la capacitación de los franquiciados como una oportunidad para establecer desde el principio las bases del negocio y corregir los riesgos que el franquiciador ya conoce en profundidad puesto que ha transitado antes por ese camino.
Uno de los riesgos que los nuevos franquiciados pueden traer a las experiencias formativas es la dificultad para delegar tareas.
Uno de los mayores errores es la idea que tenemos en España del autónomo todoterreno. Muchas veces no somos conscientes de que invertir en abrir un negocio también conlleva invertir en personas que hagan cierta parte del trabajo. El hecho de abrir una franquicia nueva no debe suponer que tú seas el director, el comercial, el administrativo y seas todo a la vez.
En este sentido, la formación del franquiciado juega un papel decisivo a la hora de desarrollar una mentalidad estratégica, que esté orientada a la eficiencia y el éxito de la franquicia, así como conocer en profundidad las herramientas con las que va a trabajar para no tener que empezar desde cero.

Nuestro resumen en
5 puntos clave
(VERIFICADO POR NUESTRA REDACCIÓN)
Resumen del reportaje: “Cómo se forma un franquiciado: la realidad detrás de la formación inicial y el soporte”.
Formación inicial obligatoria: El franquiciado recibe una capacitación estructurada para aprender el método y los procesos de la marca, tal como exige el Real Decreto 201/2010.
Know‑how probado: La formación transmite un saber hacer ya testado por la central, clave para replicar el modelo sin improvisaciones.
Soporte continuo real: Las franquicias con acompañamiento diario reducen errores y aceleran la curva de aprendizaje del emprendedor.
Manual operativo como base: La capacitación se apoya en manuales que detallan procesos, estándares y procedimientos esenciales.
Prevención de errores comunes: La formación ayuda a evitar fallos habituales del nuevo franquiciado, como la falta de delegación o la gestión poco estructurada.
Crea tu perfil, encuentra tu franquicia ideal y mantente informado